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Mendoza Esteban Allasino

El "Efecto Allasino": Cómo el ingeniero del bacheo construyó el perfil más afable y efectivo de la gestión mendocina

A un año y medio de asumir en Luján de Cuyo, Esteban Allasino consolida un estilo de liderazgo basado en la empatía vecinal, la desburocratización y un agresivo plan de obra pública financiado con recursos propios. Radiografía del intendente que transformó la gestión técnica en capital político.

Viernes, 26 de Junio de 2026

Cuando Esteban Allasino asumió la intendencia de Luján de Cuyo en diciembre de 2023, el escenario político y económico del país auguraba una parálisis total para los municipios. Sin embargo, a dieciocho meses de aquella fecha, el departamento del sur del Gran Mendoza no solo no se detuvo, sino que se convirtió en un laboratorio de gestión que combina dos variables difíciles de compatibilizar: rigor técnico extremo y una notable calidez en el trato humano.

Vecino, docente universitario y de profesión Ingeniero Civil, Allasino no es el clásico político de comité. Su historia en la comuna comenzó desde abajo, literalmente "tapando baches". Ese recorrido por cada escalafón de la Secretaría de Obras y la Jefatura de Gabinete durante las gestiones de Omar De Marchi y Sebastián Bragagnolo le otorgó un conocimiento milimétrico del territorio.

Pero su verdadero salto cualitativo en este año y medio ha sido la construcción de un perfil público ameno, afable y de cercanía, que le permitió romper grietas y meterse en sectores donde la política tradicional suele cosechar rechazos.

De la cercanía con el vecino a una gestión participativa

Quienes caminan diariamente el Parque Cívico coinciden en que Allasino instaló una dinámica de horizontalidad. El intendente suele repetir en sus entrevistas que cuando se ingresa a una sala de reuniones hay que dejar los egos y los intereses personales afuera.

Esta postura dialoguista y receptiva es la que le ha permitido articular alianzas estratégicas con el sector privado, colegios profesionales y el propio Gobierno provincial, sin importar los colores políticos de origen.

Ese carácter afable se traduce en programas con fuerte arraigo comunitario, como "Hagamos Plaza", un modelo de participación donde los equipos técnicos de la comuna y los propios vecinos diseñan juntos los espacios públicos.

La respuesta de la comunidad fue contundente: en lo que va de su gestión, el departamento ya sumó decenas de espacios verdes totalmente renovados, como las recientes inauguraciones de la Plaza Víctor Hugo, en Mayor Drummond, y la Plaza Martín, en Vertientes del Pedemonte, transformando terrenos baldíos o deteriorados en nuevos puntos de encuentro y seguridad para las familias.

Obras, modernización y una gestión basada en resultados

El rigor periodístico exige mirar los números, y allí es donde la gestión lujanina muestra su mayor fortaleza. Mientras la obra pública nacional se congelaba, Allasino reestructuró las finanzas municipales para destinar más del 40% del presupuesto anual exclusivamente a infraestructura y proyectos de capital.

El despliegue vial y de servicios en este año y medio muestra hitos que están cambiando la fisonomía de Luján. Entre ellos se destacan la pavimentación y habilitación de las colectoras del Acceso Sur (Ruta Nacional 40), la planificación de la tercera trocha entre Juan José Paso y Azcuénaga y la continuidad estratégica de la Ruta 82.

En paralelo, se avanzó en centralidades urbanas como la renovación integral de la calle Azcuénaga y la proyección de la nueva centralidad de la Ruta 15, en Perdriel, que incluye un nuevo puente estratégico sobre el Río Mendoza.

En materia de servicios esenciales, el avance histórico en la red de cloacas de Costa Flores significó una respuesta a una demanda que llevaba décadas esperando y que hoy beneficia a más de 6.000 familias, junto con la optimización del sistema de agua potable en la Cuenca Sur y la puesta en marcha del Parque Solar Municipal para avanzar en la transición energética.

Otro de los flancos donde Allasino logró ganar un fuerte respaldo -especialmente en el sector empresarial, comercial e inmobiliario- fue en la digitalización del Estado. Bajo la premisa de que el tiempo del vecino y del inversor vale, la comuna implementó herramientas como la app Mi Luján Digital y la asistente virtual LUJI, logrando centralizar más de 180 trámites online y reduciendo en un 70% los tiempos de espera burocráticos.

Esta eficiencia le valió al municipio la Certificación Oro de What Works Cities, un reconocimiento internacional otorgado por Bloomberg Philanthropies a las ciudades que gestionan de manera transparente y basadas estrictamente en datos.

Allasino suele comparar la gestión pública con los servicios modernos, argumentando que nadie pagaría una plataforma de streaming si el producto fuera malo, y que con el municipio pasa lo mismo: si hay un alto nivel de cumplimiento en las tasas, la obligación del funcionario es devolver servicios públicos de alta calidad.

A un año y medio del inicio de su mandato, el intendente de Luján de Cuyo demuestra que la gestión no tiene por qué ser fría ni lejana. Con un ojo puesto en los planes de infraestructura proyectados hacia 2050 y el otro en la escucha atenta del vecino que toma unos mates en una plaza recién inaugurada, logró consolidar un liderazgo sólido, cercano y con proyección provincial, pensando el departamento ya no en términos de parches cotidianos, sino en la consolidación de un Luján ordenado, planificado y gestionado con cercanía humana.