La ministra Jimena Latorre recorrió el Complejo Minero Fabril Sierra Pintada junto a autoridades nacionales y destacó los avances de la remediación ambiental, los sistemas de monitoreo y el trabajo conjunto para acelerar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, recorrió el Complejo Minero Fabril Sierra Pintada junto a autoridades nacionales, representantes de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y miembros de la Comisión Auditora de la Universidad Nacional de Cuyo, con el objetivo de supervisar el estado actual de las tareas de remediación ambiental y evaluar las perspectivas futuras para el desarrollo del uranio en el país.
Durante la visita, las autoridades recorrieron la cantera histórica, la Planta de Tratamiento de Uranio y distintas obras de infraestructura destinadas a la gestión de los pasivos ambientales generados durante la actividad minera desarrollada entre 1975 y 1997. También se presentaron los avances de los sistemas de control y monitoreo que actualmente se encuentran en funcionamiento.
Latorre destacó la articulación alcanzada entre Mendoza y el Gobierno nacional para avanzar en el cumplimiento de los compromisos establecidos en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada en 2019.
"Hoy existe la coordinación que debería haber existido desde siempre. Entre 2019 y 2023 hubo una ralentización de las actividades producto de limitaciones presupuestarias y de una menor articulación entre las autoridades competentes. Eso es precisamente lo que estamos trabajando para revertir", sostuvo la funcionaria.
La ministra remarcó además que las tareas de remediación continúan ejecutándose y que el establecimiento mantiene actividad permanente. "Cuando afirmamos que este establecimiento no está abandonado y que la remediación no está paralizada, lo hacemos sobre la base de hechos concretos", afirmó.
Latorre recordó que Sierra Pintada produjo alrededor de 1.600 toneladas de uranio entre 1975 y 1997, equivalente a cerca del 20% del recurso total estimado del yacimiento, considerado aún hoy el mayor depósito de uranio conocido del país. También explicó que el cese de la producción respondió a razones económicas vinculadas a la caída de los precios internacionales del mineral.
El secretario de Asuntos Nucleares de la Nación, Federico Ramos Napoli, señaló que la remediación de Sierra Pintada constituye una de las prioridades de la Secretaría.
"La remediación continúa su marcha. Durante estos años se avanzó en la construcción de instalaciones, laboratorios y componentes destinados al tratamiento de pasivos ambientales históricos existentes en Sierra Pintada", afirmó. Además, destacó que la recuperación de la minería de uranio y el fortalecimiento de las capacidades nucleares nacionales forman parte de una estrategia de largo plazo para aprovechar las oportunidades del contexto energético internacional.
Según explicó, Argentina cuenta con capacidades tecnológicas que le permiten agregar valor al uranio y participar en cadenas de suministro internacionales vinculadas a la energía nuclear, un sector que vuelve a ganar protagonismo a nivel global.
La subsecretaria de Políticas Nucleares, Ayelén Giomi, repasó las principales obras ejecutadas en los últimos años, entre ellas la construcción de nuevos vasos de contención, diques de disposición final, plantas de tratamiento y la obtención de la Licencia de Parada Prolongada otorgada por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Por su parte, la subgerente del Complejo Minero Fabril Sierra Pintada, Vanesa García, explicó que el proceso de remediación del agua de cantera se basa en un sistema integrado que busca reducir progresivamente la presencia de uranio, radio y arsénico.
En una primera etapa, el agua es tratada en la Planta de Tratamiento de Uranio hasta alcanzar los parámetros exigidos por el Departamento General de Irrigación. Luego será procesada en la futura Planta de Tratamiento de Radio y Arsénico, actualmente en construcción. Los residuos resultantes serán depositados en instalaciones especialmente diseñadas para garantizar condiciones seguras de almacenamiento.
La Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo actúa como organismo auditor externo del proceso desde la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental.
Según explicó la representante de la comisión auditora, los monitoreos se realizan cada 15 o 20 días y los resultados son elevados periódicamente a los organismos de control. Hasta el momento, indicaron que no se registraron valores fuera de los parámetros establecidos.
El proyecto contempla el tratamiento del agua de cantera, la gestión de residuos sólidos y la recuperación del uranio remanente mediante instalaciones equipadas con múltiples barreras de protección ambiental. Actualmente se desarrolla bajo la supervisión de la Autoridad Regulatoria Nuclear, la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental de Mendoza, la Dirección de Minería y la Comisión Auditora de la UNCuyo.