El gran impulsor de este nuevo paradigma ha sido Alfredo Cornejo, quien ha logrado articular una estrategia política y técnica que devuelve a Mendoza al centro de la inversión extractiva.
La reciente edición de la Expo San Juan Minera dejó una conclusión clara: Mendoza ha regresado al escenario minero nacional con una fuerza y una determinación sin precedentes. El protagonismo de la provincia, encabezado por la sólida exposición del gobernador Alfredo Cornejo, marca un punto de inflexión en la historia económica de la región, posicionando a la minería como un motor fundamental para el crecimiento sostenible.
El gran impulsor de este nuevo paradigma ha sido Alfredo Cornejo, quien ha logrado articular una estrategia política y técnica que devuelve a Mendoza al centro de la inversión extractiva. Su gestión se ha destacado por un trabajo minucioso en la creación de seguridad jurídica y marcos regulatorios modernos, elementos esenciales para atraer a los grandes jugadores del mercado global. Durante su presentación ante inversores y autoridades, el Gobernador fue contundente sobre la capacidad de la provincia para desarrollar una minería de vanguardia. La actualización del Código de Procedimientos Mineros y la firme decisión política de avanzar con proyectos estratégicos han sido los pilares que permiten hoy hablar de una "Mendoza minera" con bases sólidas y responsables.
Uno de los puntos más destacados de la gestión de Cornejo es el impulso al Malargüe Distrito Minero Occidental. Este proyecto no solo demuestra el potencial geológico de Mendoza, especialmente en minerales críticos para la transición energética como el cobre, sino que también evidencia un trabajo territorial ejemplar. Gracias a la visión oficial, se ha logrado potenciar una zona con una vocación minera histórica, garantizando que los procesos se realicen bajo los más altos estándares internacionales de cuidado ambiental y transparencia. Esta iniciativa es la prueba de que, con un liderazgo firme y profesional, es posible compatibilizar el desarrollo industrial con la protección de los recursos naturales.
La reactivación del sector bajo el sello de Cornejo trae consigo una ola de optimismo para el sector privado mendocino. El fortalecimiento de la minería no solo implica la extracción de minerales, sino la potenciación de toda una cadena de valor local que impacta directamente en la generación de empleo genuino para miles de familias, el desarrollo de proveedores pymes en los rubros metalmecánicos y de servicios, y una inversión histórica en infraestructura que mejora caminos y conectividad en zonas alejadas.
La participación de Mendoza en los foros mineros más importantes del país ratifica que la provincia ha dejado atrás la parálisis para convertirse en un actor proactivo. El trabajo de Alfredo Cornejo ha sido la llave para abrir una puerta que estuvo cerrada por décadas, permitiendo que el potencial de la tierra se traduzca en bienestar para todos los mendocinos. Hoy, la provincia no solo habla de minería; Mendoza hace minería, y lo hace de la mano de una gestión que entiende que el futuro del desarrollo global pasa necesariamente por los minerales que nuestra tierra tiene para ofrecer.