Un relevamiento de Trends muestra que Javier Milei registra mayor rechazo individual que Axel Kicillof, aunque se impondría por escaso margen en un eventual balotaje.
El escenario político rumbo a las elecciones presidenciales de 2027 comienza a ordenarse alrededor de dos figuras centrales: el presidente Javier Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Sin embargo, una encuesta de la consultora Trends muestra que ambos liderazgos están condicionados por altos niveles de rechazo.
El relevamiento, realizado en junio de 2026 sobre 2.000 casos, consultó a los encuestados si "seguro", "podrían" o "nunca" votarían a distintos dirigentes en una elección presidencial.
Según el estudio, Javier Milei aparece como el dirigente con mayor nivel de rechazo neto: el 57% de los consultados respondió que "nunca lo votaría". En contrapartida, conserva el núcleo duro más alto del tablero, con un 29% que aseguró que lo votaría con seguridad.
A ese respaldo firme se suma un 12% que dijo que podría votarlo, lo que le otorga al actual Presidente un techo electoral estimado del 41%.
Axel Kicillof, en cambio, registra un rechazo menor, del 49%. Su voto seguro alcanza el 26%, aunque exhibe un mayor margen de crecimiento potencial, con un 21% de personas que afirmaron que podrían votarlo. Así, su techo electoral llega al 47%.
La encuesta también indaga en las razones del rechazo. En el caso de Kicillof, la resistencia aparece vinculada a un núcleo antikirchnerista estructural. En el caso de Milei, el rechazo se asocia principalmente a los costos sociales de la política económica y a sus formas de construcción política.
A pesar del desgaste individual del Presidente, la medición por fuerza política muestra un escenario favorable para el oficialismo. La Libertad Avanza encabeza la intención de voto con el 33%, seguida por "el peronismo de Cristina Kirchner y Axel Kicillof", que alcanza el 30%.
Más atrás aparecen el PRO de Mauricio Macri, con el 10%, y la izquierda de Myriam Bregman, con el 9%.
El informe atribuye esta ventaja libertaria a la fragmentación del arco opositor. Aunque el peronismo y el kirchnerismo conservan un caudal competitivo, parte del voto opositor se dispersa hacia fuerzas de izquierda, sectores moderados y variantes del peronismo no alineado.
En un eventual balotaje entre Javier Milei y Axel Kicillof, el actual Presidente se impondría por una diferencia estrecha: 43% contra 41%.
La paradoja es que Milei tiene mayor rechazo individual, pero aun así lograría reunir apoyos en una segunda vuelta. Según el análisis, parte de los votantes moderados, de centro o de la oposición no peronista tenderían a priorizar el voto antikirchnerista por encima de las objeciones a la gestión libertaria.
Ese comportamiento le permitiría al Presidente perforar parcialmente su techo inicial y concentrar apoyos provenientes de sectores vinculados al PRO, la UCR y otras fuerzas no peronistas.
Uno de los datos más llamativos del estudio surge al consultar quién lidera hoy la oposición al gobierno de Milei. Axel Kicillof aparece primero, con el 36%, seguido por Cristina Kirchner, con el 19%, y Myriam Bregman, con el 10%.
En cuarto lugar aparece un actor no partidario: el periodismo, con el 9% de las menciones. Más abajo figura Pedro Rosemblat, con el 1%.
El dato refleja un vacío de conducción dentro de los partidos opositores. Ante la falta de una jefatura unificada, una parte de la opinión pública identifica a los medios de comunicación como uno de los principales contrapesos discursivos frente a la administración libertaria.