En medio de la ola de calor, los días al aire libre son clave durante el verano. En medio del disfrute, muchos dejan de lado el cuidado de la piel.
Durante el verano, la combinación de días más largos y mayor actividad al aire libre incrementa drásticamente la exposición a la radiación ultravioleta (UV).
En diálogo con Sitio Andino, la dermatóloga Sonia Rodríguez Saa (MP 7744), explicó que el fenómeno no es solo una cuestión de temperatura: "Los rayos del sol caen más directos sobre la tierra en esta época, lo que aumenta su intensidad y peligrosidad".
Debido al uso de indumentaria más ligera, una mayor superficie cutánea queda vulnerable. Por ello, la especialista enfatiza que los cuidados deben ser estrictos y constantes.
Para evitar quemaduras y daños a largo plazo, Rodríguez Saa propone un esquema de protección basado en tres pilares:
Respetar los horarios críticos: la recomendación más firme es evitar la exposición entre las 10 y las 17, franja donde la radiación alcanza su punto máximo.
Protección física: si la actividad al aire libre es inevitable, se debe buscar la sombra y utilizar ropa con protección UV, mangas largas, sombreros de ala ancha y gorras.
Uso de fotoprotectores: es fundamental aplicar protector solar con un Factor de Protección Solar (FPS) de 30 o superior, dependiendo del tipo de piel y los antecedentes del paciente.
"No solo debemos cuidar la piel de las quemaduras, sino también prevenir la insolación. Mantenernos frescos e hidratados es una recomendación fundamental en esta época", destaca la dermatóloga.
El calor extremo no solo afecta la dermis; puede comprometer el funcionamiento general del organismo. El golpe de calor es una emergencia médica que requiere acción inmediata.
Piel enrojecida y caliente.
Taquicardia (pulso rápido).
Respiración dificultosa.
Confusión o desmayo.
Ante la presencia de estos síntomas, el paciente debe ser trasladado de inmediato a un centro de emergencias para recibir hidratación endovenosa y recuperar la pérdida de líquidos.
Otro punto clave es el peligro extremo de dejar a niños dentro de vehículos: "un automóvil puede alcanzar los 50° en cuestión de minutos. Esto puede provocar convulsiones o incluso la muerte", advierten los médicos.
Asimismo, se debe prestar especial atención a:
Adultos mayores: especialmente aquellos con insuficiencia cardíaca o bajo medicación neurológica.
Personas con discapacidad: quienes pueden tener dificultades para comunicar su malestar o hidratarse por cuenta propia.
Niños pequeños: cuyo sistema de regulación térmica aún es inmaduro.
Ante esta ola de calor persistente, la prevención es la herramienta más eficaz. Beber abundante agua, evitar el sol directo y estar atentos a los síntomas propios y de quienes nos rodean son las claves para transitar el verano mendocino de forma segura.FUENTE: SITIO ANDINO