Mendoza, de de

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Sin acuerdo entre EE.UU. y China, el Consejo de Seguridad define al nuevo secretario general de la ONU

El Consejo de Seguridad realiza la tercera ronda de votación para definir al sucesor de António Guterres. El diplomático argentino cuenta con el respaldo de Donald Trump y compite frente a las candidatas de Costa Rica y Guyana.

Viernes, 18 de Setiembre de 2026
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El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas llevará adelante este viernes una nueva instancia de votación para definir quién sucederá a António Guterres al frente de la Secretaría General. La deliberación se produce en un escenario de extrema paridad diplomática y sin consenso previo entre Estados Unidos y China, cuyas diferencias bilaterales quedaron expuestas en la antesala del cónclave, en un tablero internacional condicionado por las guerras abiertas en Medio Oriente y Europa del Este.

La elección depende del delicado equilibrio entre los cinco miembros permanentes del cuerpo -Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido-, quienes conservan el poder de veto para bloquear a cualquier postulante. Dentro de este proceso de consultas reservadas, el diplomático argentino Rafael Grossi se consolidó en el lote de vanguardia junto a la costarricense Rebeca Grynspan y la representante de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, habiendo quedado relegadas a un plano testimonial otras figuras de la región como la expresidenta chilena Michelle Bachelet.

La candidatura del titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) cuenta con el respaldo explícito de la administración de Donald Trump. En contrapartida, el presidente chino Xi Jinping deslizó en foros internacionales su inclinación hacia una figura femenina para liderar el organismo multilateral, abriendo una incógnita sobre si Beijing utilizará su voto negativo para frenar el avance del postulante respaldado por Washington.

A sus 65 años y con más de cuatro décadas de trayectoria exterior, Grossi cosechó reconocimiento global por su rol negociador en crisis de alta complejidad, desde la supervisión de la planta nuclear de Zaporiyia en Ucrania hasta las inspecciones de enriquecimiento de uranio en Irán. Postulado formalmente por la Cancillería argentina a fines de 2025, el dirigente podría convertirse en el primer argentino en alcanzar la máxima jerarquía de la ONU, con mandato proyectado a partir del 1° de enero de 2027.