Google evalúa incorporar a Samsung en la fabricación de sus próximos procesadores de inteligencia artificial, conocidos como Icefish, para reducir su dependencia de TSMC.
Google analiza sumar a Samsung como nuevo socio en la fabricación de sus próximos procesadores de inteligencia artificial, en medio de la fuerte demanda global de componentes y las restricciones de producción que atraviesa la industria tecnológica. El proyecto, identificado internamente con el nombre en clave Icefish, forma parte de la estrategia de la compañía para diversificar su cadena de suministro.
Actualmente, Google fabrica sus unidades de procesamiento tensorial, conocidas como TPU, junto a Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), uno de los principales fabricantes de semiconductores del mundo. Sin embargo, la creciente presión sobre la producción de chips para inteligencia artificial llevó a la empresa a explorar acuerdos complementarios.
De acuerdo con The Information, Google mantendría a TSMC en la parte central del desarrollo, especialmente en el componente computacional principal de la nueva TPU. Samsung, en tanto, podría encargarse de fabricar una pieza específica destinada a conectar el procesador con la memoria mediante un proceso de 2 nanómetros.
La decisión todavía no está cerrada, ya que el procesador Icefish continúa en fase de desarrollo. En ese proceso también participa MediaTek, mientras que la entrada en producción del nuevo chip estaría prevista para 2028, si se cumplen los plazos señalados por el medio especializado.
El eventual acuerdo permitiría a Google dejar de depender exclusivamente de TSMC para sus procesadores de inteligencia artificial. En un contexto marcado por la escasez de memoria RAM, el encarecimiento de procesadores y la alta demanda de infraestructura para IA, diversificar proveedores se volvió una prioridad para varias tecnológicas.
Las TPU de Google son aceleradores diseñados para entrenar y ejecutar modelos avanzados de inteligencia artificial. La compañía ya cuenta con su séptima generación, denominada Ironwood, disponible de forma general desde noviembre de 2025 dentro de Google Cloud.
Según la empresa, Ironwood ofrece un rendimiento máximo hasta diez veces superior al de TPU v5p y más de cuatro veces más rendimiento por chip en cargas de entrenamiento e inferencia frente a TPU v6e, conocida como Trillium.
El movimiento también se suma a otras conversaciones que Google habría mantenido con fabricantes de semiconductores. En abril se conoció que la tecnológica evaluaba trabajar con Marvell Technology en el desarrollo de nuevos chips de inteligencia artificial orientados a cubrir sus necesidades de inferencia.
La posible incorporación de Samsung confirma la importancia estratégica que tienen los semiconductores en la competencia por la inteligencia artificial. Para Google, asegurar capacidad de fabricación será clave para sostener el crecimiento de sus servicios en la nube, sus modelos avanzados y las herramientas basadas en IA que integran su ecosistema.