Luego de la derrota frente a Tigre, la dirigencia tomó medidas contra tres futbolistas que presionan para ser transferidos.
Tras la derrota frente a Tigre en el Cilindro de Avellaneda, en una noche marcada por el malestar de los hinchas, Racing tomó una fuerte determinación con tres jugadores que buscan dejar el club antes del cierre del mercado de pases.
La dirigencia decidió que Santiago Sosa, Baltasar Rodríguez y Agustín García Basso se entrenen en contraturno, separados del resto del plantel profesional, hasta que se resuelvan sus respectivas situaciones.
El caso de Santiago Sosa es el que más ruido generó. El volante iba a ser titular frente a Tigre, pero quedó desafectado del partido cuando Racing avanzó en su venta a Vasco da Gama. Sin embargo, la operación se frenó porque el club brasileño no presentó los avales exigidos por la Academia.
En ese contexto, el ex River solicitó no entrenarse con el resto del grupo este martes y el club aceptó el pedido, por lo que quedó apartado.
La situación de Baltasar Rodríguez es diferente. El mediocampista pretende ser transferido a Estudiantes de La Plata, que ya realizó una oferta considerada insuficiente por Racing. Tras negarse a integrar la convocatoria ante Tigre, el futbolista fue sancionado con una multa económica y también fue separado del plantel principal.
Por su parte, Agustín García Basso mantiene un conflicto con la dirigencia desde hace varios meses. El defensor ya había intentado salir rumbo a San Lorenzo y recientemente estuvo muy cerca de convertirse en refuerzo de Newell"s, aunque la negociación finalmente no prosperó. Ahora también entrenará en contraturno.
Mientras intenta resolver la situación de los tres futbolistas, Racing continúa activo en el mercado de pases para cubrir las posibles bajas, especialmente la de Santiago Sosa, una pieza clave en el mediocampo.
Entre los nombres que analiza la dirigencia aparecen Agustín Cardozo (Lanús), Matías Galarza (Talleres), Adrián Sánchez (Belgrano) y Leonel Pérez, el ex Huracán que actualmente juega en Gremio, club que además mantiene una deuda con la Academia por el pase de Juan Ignacio Nardoni.
Con el mercado aún abierto, en Avellaneda esperan resolver cuanto antes los conflictos internos para que el equipo pueda enfocarse de lleno en los objetivos deportivos del segundo semestre.