El ministro Luis Caputo presentó un esquema de licitación de depósitos ajustables por inflación por hasta $2 billones para otorgar liquidez a los bancos; los préstamos tendrán un plazo mínimo de 15 años, un tope de 150.000 UVA y una tasa máxima de UVA + 7,50%.
En conferencia de prensa desde el Palacio de Hacienda, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó un nuevo programa oficial diseñado para reactivar el acceso a la vivienda en la Argentina. La iniciativa se basa en la licitación de depósitos a plazo fijo ajustables por UVA más un spread entre las entidades bancarias, con el propósito de resolver el descalce de plazos financiero y dotar al sistema de fondos prestables de largo plazo para la adquisición, construcción, refacción o ampliación de primeras viviendas. En la presentación estuvieron presentes el director general del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), Juan Cruz Micele; el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning; el director del BICE, Felipe Núñez; y el director del BCRA, Martín Vauthier.
El programa contempla un monto global de $2 billones, que se canalizará a través de subastas periódicas de $200.000 millones cada una, programándose la primera licitación para la próxima semana. Las entidades financieras podrán ofertar por hasta el 20% del cupo por subasta y contarán con un plazo de 90 días corridos para colocar el dinero. Los depósitos se estructurarán en dos tramos: a un año (con tasa mínima de UVA + 2,50%) y a cinco años (UVA + 4,50%). En tanto, las líneas crediticias para los tomadores particulares contarán con una tasa tope de UVA + 7,50%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo financiable equivalente a 150.000 UVA.
Durante su exposición, Caputo comparó la penetración del crédito inmobiliario local con otros mercados, remarcando que en el país el stock de hipotecas representa apenas dos puntos del Producto Bruto Interno (PBI), frente al 27% en Chile o picos del 75% en Estados Unidos. El titular de Hacienda atribuyó esta debilidad estructural a los antecedentes de inestabilidad macroeconómica y rupturas contractuales del pasado -como el Plan Bonex, corralitos, confiscaciones y defaults- que impidieron consolidar un mercado de capitales de mediano y largo plazo.
Para sortear este cuello de botella, el funcionario subrayó el rol de los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para extender la duración de los depósitos bancarios de manera transparente y previsible. La medida apunta a dinamizar la actividad de la construcción civil -un reclamo recurrente de las cámaras del sector y un aspecto ponderado por la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, durante su reciente paso por el país- atacando de forma directa el riesgo de liquidez en las carteras bancarias.