Mendoza, de de

Economía Créditos

El Banco Central flexibilizó los préstamos en dólares en medio del aumento de la mora familiar

La Comunicación "A" 8446 permite ampliar el otorgamiento de préstamos en dólares a clientes que cuenten con garantías en moneda extranjera. La medida llega en un contexto de mayor endeudamiento de los hogares y preocupación por la mora.

Martes, 16 de Junio de 2026
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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) flexibilizó las condiciones para el otorgamiento de préstamos en dólares mediante la Comunicación "A" 8446, una medida que modifica la política de crédito y amplía las posibilidades de financiamiento en moneda extranjera.

La decisión se produce en un contexto de creciente preocupación por el endeudamiento de las familias y el aumento de la mora, especialmente en créditos personales, tarjetas y otros compromisos de consumo.

Qué cambia con la nueva norma del Banco Central

La normativa habilita que las entidades financieras puedan otorgar financiaciones en dólares a clientes que cuenten con garantías en moneda extranjera otorgadas por sujetos habilitados.

Esas garantías deberán constituirse bajo la figura de principales pagadores, con renuncia a los beneficios de excusión y división. En la práctica, esto significa que, si el deudor no cumple con el pago, el banco puede reclamar directamente al garante sin tener que agotar primero las acciones contra el deudor principal.

Hasta ahora, los préstamos en dólares estaban más restringidos. En términos generales, el tomador debía demostrar ingresos o flujos futuros en esa misma moneda, especialmente cuando el crédito se fondeaba con depósitos en moneda extranjera.

Con la modificación, determinados créditos podrán quedar comprendidos aunque el deudor no tenga necesariamente ingresos propios en dólares, siempre que exista una garantía suficiente en esa moneda.

El objetivo: ampliar el financiamiento en dólares

La medida apunta a dinamizar el crédito corporativo y permitir que los bancos utilicen una mayor parte de su capacidad de préstamo proveniente de depósitos en moneda extranjera.

El cambio forma parte de una estrategia más amplia para movilizar dólares dentro del sistema financiero y generar nuevas herramientas de financiamiento para empresas.

De todos modos, la flexibilización no implica una apertura irrestricta. Los préstamos deberán cumplir con las condiciones fijadas por la normativa del BCRA y con las garantías correspondientes.

El antecedente de la crisis de 2001

La regulación sobre préstamos en dólares tiene un antecedente directo en la crisis de 2001 y 2002. Después del corralito, la pesificación y la crisis bancaria, se establecieron restricciones para evitar descalces de moneda entre bancos, deudores y depositantes.

Uno de los problemas que buscó prevenir esa normativa fue que las entidades financieras prestaran dólares a personas o empresas que generaban ingresos en pesos, una situación que podía volverse crítica ante una devaluación.

Ese criterio quedó plasmado en normas posteriores a la crisis, entre ellas disposiciones vinculadas al uso de depósitos en dólares como fuente de financiamiento.

El contexto: más deuda y mayor mora

La flexibilización llega mientras distintos indicadores muestran un aumento del endeudamiento de los hogares para afrontar gastos corrientes.

En los últimos meses, muchas familias recurrieron con mayor frecuencia al financiamiento con tarjetas, préstamos personales y otros instrumentos para cubrir consumos básicos o gastos fijos.

Al mismo tiempo, la mora comenzó a mostrar señales de deterioro, lo que encendió alertas sobre la capacidad de pago de los hogares en un escenario de ingresos todavía presionados.

Por eso, aunque la nueva medida del Banco Central está orientada principalmente al crédito en dólares con garantías específicas, su aplicación será observada de cerca por el sistema financiero y por los analistas económicos.

Riesgos y puntos a seguir

El principal punto de atención será evitar que vuelva a producirse un descalce entre la moneda del crédito y la moneda en la que se generan los ingresos.

El endeudamiento en dólares puede ofrecer tasas más bajas que el crédito en pesos, pero también implica un riesgo mayor para quienes no tienen ingresos en moneda extranjera.

En ese sentido, la existencia de garantías en dólares reduce el riesgo para los bancos, aunque no elimina por completo las tensiones que pueden aparecer si el tipo de cambio se mueve con fuerza.

La decisión del BCRA abre una nueva etapa para el crédito en moneda extranjera. El desafío será que esa flexibilización contribuya al financiamiento productivo sin recrear vulnerabilidades que el sistema financiero argentino ya enfrentó en el pasado.