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Economía Ahora

Cambios en el consumo de ropa: cómo impactan en los comercios de Mendoza

Nuevas formas de comprar ropa conviven con el comercio tradicional en Mendoza. Referentes del sector analizan los cambios de consumo y la competencia.

Martes, 10 de Febrero de 2026
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A su vez, el contexto económico no es ajeno a este escenario. Con salarios bajos y un poder adquisitivo debilitado, distintas alternativas -entre ellas la moda circular, que viene creciendo desde hace tiempo- se consolidan como una opción para el ciudadano de a pie que busca precio y calidad. En este marco, ¿en qué situación están hoy los comercios mendocinos y qué lectura hacen de la coyuntura actual?

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La postura del comercio mendocino

Para Adrián Alín, presidente de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de la Ciudad de Mendoza (CECITyS), la discusión sobre la ropa por kilo no puede reducirse a una mirada simplista. “Son muchos factores los que entran en juego. No es solo lo económico”, sostuvo, y remarcó que hay aspectos vinculados a lasalud y a los controles que rigen sobre distintos productos y que es necesario garantizar.

En este sentido, Alín, en diálogo con Sitio Andino, cuestionó el ingreso de ropa usada al país por razones vinculadas a aspectos sanitarios como por el impacto que tiene en el modelo industrial que se busca sostener. “Hay resoluciones y artículos que explican el porqué de los controles. Todo está regulado por distintos organismos y tiene un motivo”, señaló.

Asimismo, manifestó cierto descontento por los debates que marcan la agenda: “Todo el mundo está discutiendo otras cosas y nosotros seguimos discutiendo si dejamos entrar ropa usada importada o no”, planteó, y agregó: “Tenemos en el país vecino una montaña literal de ropa usada”.

Para el referente, el problema no pasa por la decisión de los comerciantes, sino por la falta de control estatal. Y repasó antecedentes: “En el año 98 pasó algo similar y hubo un trabajo articulado entre organismos nacionales y provinciales por el contrabando”.

“O se articulan las instituciones o se deja todo liberado. Y si se deja todo liberado, se destruye la industria nacional”, advirtió. Al mismo tiempo reconoció que aún es temprano para medir impactos concretos en las ventas del comercio del centro las nuevas modalidades de venta.

Competir mejor sin negar el cambio de hábitos

La mirada de Rubén Casas, gerente de Castellanas, está atravesada por experiencia diaria en el local y reconoce que la venta de ropa por kilo influye, aunque no representa una amenaza directa. Además, explicó que el contexto les permite ser más competitivos.

Casas destacó que la apertura de importaciones permitió mejorar la oferta. “Este año empezamos a tener más calidad y más variedad de mercadería. La importación nos favoreció en calidad y en precio para el cliente”, afirmó. Y agregó: “Eso nos hace más competitivos con marcas de nuestro mismo nivel”.

“Con el poder adquisitivo como está, es una alternativa viable. Yo también me pongo en el lugar del cliente”, señaló. Aunque marcó diferencias: “Es muy accesible en precio, pero muchas veces el cliente se decepciona con lo que encuentra”. Esto último coincide con la mirada de Alín, quien consideró que “el consumidor mendocino es muy exigente”.

En este sentido, la calidad y las exigencias del mendocino hacen que comprar en las casas del centro siga siendo una de las opciones más elegidas. “Después de probar, el cliente vuelve y elige sabiendo lo que puede encontrar, con un precio bastante accesible”, sostuvo en comunicación con Sitio Andino.

Lejos de dramatizar, aseguró que el impacto para ellos -Castellanas- no es negativo. “A nosotros no nos perjudica. Seguimos manteniendo o creciendo”, afirmó. También reconoció que el escenario comercial cambió. “Hoy competimos con locales que mejoraron su imagen, iluminación, presentación. Eso también es competencia”, dijo. Pero fue claro: “Cuidando al cliente que tenemos, seguimos en alza”.

Escenario atravesado por competencia y regulaciones

El panorama actual da cuenta de un consumidor que prioriza precio y calidad, y busca alternativas que le permitan sostener el gasto en un contexto de ingresos ajustados. Esa lógica reconfigura el escenario comercial y tensiona a los actores tradicionales.

Para los comercios, el desafío pasa por adaptarse, mejorar la propuesta y fidelizar a sus clientes en un entorno cada vez más competitivo. Sin dejar de lado, claro, el debate sobre regulaciones que ordenen el mercado y acompañe a las economías regionales.FUENTE: SITIO ANDINO