El ministro de Economía combina financiamiento hipotecario, cambios en préstamos en dólares y alivio impositivo nacional sin aplicar un plan de gasto.
El presidente Javier Milei repitió durante los primeros meses de gestión que “No hay plata” para explicar el ajuste de las cuentas públicas. Esa premisa se trasladó ahora a la estrategia para impulsar la actividad: el equipo económico no puede y asegura que tampoco busca aplicar un “plan platita” de cara a las elecciones del próximo año.
En ese desafío está embarcado el ministro de Economía, Luis Caputo, que esta semana avanzó con una serie de medidas dirigidas sobre todo a las pequeñas y medianas empresas.
El paquete combina financiamiento para créditos hipotecarios, cambios sobre los préstamos en dólares, beneficios fiscales para inversiones vinculadas con el ahorro de energía y una propuesta dirigida a las provincias para eliminar el impuesto a los sellos. El Gobierno ya recibió respuestas de algunas de ellas, no todas positivas ni de la magnitud esperada.
El plan de medidas arrancó en agosto con la flexibilización de los créditos en dólares. La medida buscó ampliar el financiamiento en moneda extranjera, pero los datos de noviembre mostraron una expansión menor a la esperada.
Según LCG, los préstamos en dólares sin tarjetas crecieron USD 288 millones durante octubre, cifra que quedó por debajo del promedio mensual de 2026, ubicado en USD 840 millones. El stock total alcanzó USD 25.597 millones.
Esa medida se complementó con las licitaciones de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para apuntalar el crédito para vivienda. Las entidades financieras mostraron interés, en especial por los depósitos de mayor duración. Ese resultado llevó al equipo económico a analizar la posibilidad de ofrecer plazos superiores a los cinco años en futuras colocaciones.
El Gobierno hizo hasta ahora dos licitaciones por $200.000 millones con fondos del FGS, que administra la Anses. El Banco Central participó como colaborador técnico y operativo en la primera convocatoria, que recibió 42 ofertas de 18 bancos por $258.640 millones.
La demanda por el tramo más extenso abrió una discusión en el equipo económico. El viceministro de Economía, José Luis Daza, explicó que el Gobierno evalúa alargar la duración de las próximas licitaciones, aunque todavía no tomó una decisión. “El horizonte por ahora es cinco años; estamos contemplando dar más largo, pero todavía no se decidió, pero es muy posible”, afirmó Daza.
El horizonte por ahora es cinco años; estamos contemplando dar más largo, pero todavía no se decidió, pero es muy posible (Daza)
El esquema actual incluyó alternativas a uno y cinco años. La evaluación oficial apunta a definir si las próximas licitaciones sumarán plazos mayores, a partir de la respuesta de los bancos en las dos convocatorias realizadas.
En la semana, durante la Conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA), Luis Caputo anunció una serie de medidas para aliviar la situación de las pyme frente al fisco nacional. Las cuales incluyen la suspensión de embargos hasta mayo de 2027, la inclusión de las deudas hasta octubre en el plan de pagos de 18 cuotas y la posibilidad de computar el 100% de los saldos a favor en impuestos aduaneros.