El alto el fuego todavía es una incógnita. Teherán busca ganar tiempo ante la necesidad de Washington de ponerle fin a la guerra en un año electoral.
El fracaso de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos dejó al alto el fuego en un limbo y volvió a poner en la primera línea de combate al estrecho de Ormuz, que sufrirá un doble bloqueo impuesto por ambas partes en conflicto.
“Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de BLOQUEAR a todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz. “Cualquier iraní que nos dispare será ENVIADO AL INFIERNO”, dijo Trump este domingo en su red Truth Social.
El paso marítimo, la pieza clave en la guerra y por donde pasaba el 20% del petróleo del mundo, ya estaba virtualmente cerrado por Irán.
El presidente estadounidense eligió priorizar el bloqueo económico antes que la reanudación de los bombardeos o una invasión terrestre a la estratégica isla de Kharg, principal polo petrolero de Irán. Al menos, por ahora.
La jugada busca obligar a Teherán a sentarse a la mesa de negociaciones y aceptar sus demandas, paralizando todas las exportaciones iraníes de crudo para asfixiarlo económicamente, más allá de las sanciones internacionales vigentes.
Pero el gobierno de los ayatollah tiene un arma clave de la que carece Trump: tiempo. Al magnate neoyorquino se le vienen encima las internas republicanas con vistas a las elecciones de medio término de noviembre en las que pondrá en juego el control del Capitolio y la segunda parte de su mandato.
“Pronostico que volverán y nos darán todo lo que queremos”, dijo Trump a Fox News.
Pero el doble bloqueo del estrecho de Ormuz (iraní y estadounidense) no solo profundizará la crisis internacional derivada por el alza del combustible y otros insumos. Washington se arriesga a asestarle un duro golpe a China y desatar una nueva crisis con la potencia asiática.
Beijing es el principal comprador de petróleo iraní. Aproximadamente el 13% de sus importaciones de crudo viene de Irán. El gobierno de Xi Jinping jugó un rol fundamental en la decisión iraní de sentarse a negociar en Pakistán y la Casa Blanca confía en que la diplomacia china vuelva a presionar a Teherán para terminar la guerra.
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El analista egipcio Abdulah Al-Arian, académico de la Universidad de Georgetown en Qatar, dijo a TN que "el fracaso de las negociaciones no sorprende en absoluto dada la enorme brecha de confianza".
“Estados Unidos ha demostrado sistemáticamente que utiliza la diplomacia como una extensión de su capacidad bélica, en lugar de un fin en sí mismo. En ese sentido, la guerra parece continuar, aunque aún está por verse de qué forma se manifestará”, afirmó.
Para el analista, “Trump ha mantenido el foco en el Estrecho de Ormuz, buscando imponer un bloqueo a todos los barcos que acaten las condiciones establecidas por Irán. Por su parte, Irán parece estar demostrando que conserva la capacidad de influir en la economía global mientras Estados Unidos e Israel sigan persiguiendo sus objetivos maximalistas en Irán, los cuales, hasta ahora, no han logrado. Se presume que, en algún momento, estas crecientes consecuencias económicas obligarán a Estados Unidos a replantearse sus objetivos y su estrategia, pero eso aún no ha ocurrido”, indicó.
Jairo Lugo Ocando,decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sharjahen los Emiratos Árabes Unidos, dijo a TN que “la negociación avanzó bastante, pero Trump tiene dos líneas muy firmes. Una es el desarme misilístico y dos que Irán públicamente declare que no va a continuar un programa nuclear. Y ninguna de las dos para Irán es aceptable”, añadió. “Sin embargo, yo no llamaría las negociaciones un fracaso porque es muy temprano”, sostuvo.
Según el analista, “Estados Unidos está exhausto en este momento y necesita reposicionar elementos del ejército, de las fuerzas navales, particularmente para proteger el estrecho de Ormuz. No creo que haya el apetito político para hacer una invasión terrestre y deponer totalmente el régimen iraní”.
“La administración Trump entiende que deshacerse del régimen iraní es prácticamente imposible a estas alturas. Van a tener que aprender a convivir con él. Creo que en los próximos dos o tres días va a haber algún anuncio importante de reasumir estas negociaciones y la propuesta va a tender a ser muy parecida al acuerdo que había logrado Barack Obama en su propio gobierno” y que el propio Trump dejó sin efecto en su primera presidencia.
Además, Lugo afirmó: “Aquí el factor importante y decisivo, la variable importante no es Estados Unidos, va a ser Israel. Si Israel decide volver a atacar a Irán e ir a una guerra total, lo más probable es que Estados Unidos siga en esa guerra. Y ahí es donde hay que poner la atención, en la política interna de Israel”, concluyó. FUENTE TN