videoLa reina de la Vendimia electa recibe un sueldo, otorgado por la Provincia o los municipios. Es en recompensa por sus responsabilidades institucionales.
Las máximas representantes de la Fiesta de la Vendimia, reina y virreina nacional, perciben sueldos otorgados por el Gobierno de la Provincia. Sus haberes están equiparados a las categorías 08 y 10 de la Administración Pública central, sin antigüedad ni premios.
videoSueldo mensual: oscila entre los $750.000 y $800.000.
Vigencia: durante todo su año de mandato.
A lo largo de ese año, la reina y virreina nacional son las encargadas de representar la cultura, el turismo y la industria vitivinícola a nivel provincial, nacional e internacional. Su rol implica promocionar el vino, participar en eventos oficiales y liderar proyectos sociales/comunitarios.
Desarrollan iniciativas con impacto comunitario, a menudo enfocadas en áreas como inclusión, educación, salud o bienestar social.
A la hora de dar cuenta sobre los sueldos que perciben las representantes departamentales, Alejandra Gamboa, coordinadora de las reinas, aclaró a Sitio Andino, que no existe un criterio unificado para las 18 soberanas departamentales.
"Cada municipio tiene su decreto; unas reciben honorarios del Concejo Deliberante, otras asumen cargos municipales y algunas reciben sueldos tipo premios", expresó.
Un dato para tener en cuenta es que "desde hace tres años, todas las reinas departamentales perciben una remuneración económica, terminando con la etapa en que el trabajo era puramente ad honorem", contó Gamboa.
Respecto al mapa salarial de las reinas departamentales, este medio pudo rastrear los datos oficiales de algunos departamentos, el resto no brindó información al respecto.
Las reinas departamentales actúan como embajadoras culturales y turísticas de sus localidades, promoviendo la vitivinicultura, el patrimonio local y participando activamente en eventos sociales. Su rol implica representar la identidad de su departamento durante un año y gestionar proyectos sociales.
Mendoza no solo vive de la vid. Existe un universo de reinas nacionales y provinciales que también forman parte del presupuesto estatal, aunque con montos más austeros que generalmente no superan los $400.000 o se limitan al pago de viáticos o premios.
El debate sobre la figura de la reina suele reavivarse cada verano, pero los números muestran una tendencia irreversible: la profesionalización. Lo que nació como un concurso de belleza se ha transformado en un empleo de representación institucional que exige disponibilidad horaria, formación y compromiso social.
En el 2026, la corona vendimial ya no es solo un símbolo de la cosecha, sino un cargo público con responsabilidades.FUENTE: SITIO ANDINO