Lo hizo con su submarca llamada Jetta, que apunta a un público que busca modelos accesibles. ¿Podrá replicarlo fuera de ese mercado asiático?
Mientras en Alemania el Grupo Volkswagen realiza cirugía mayor con cierre de plantas y fuertes recortes de empleos, en China parece haber encontrado la manera no sólo de subsistir sino de ser exitoso.
De la mano de su submarca Jetta, que promete modelos accesibles, la filial china -producto del joint-venture con FAW- acaba de lanzar a la venta el modelo M6 con precios desde US$ 11.900 (equivalentes a 79.800 yuanes) y se reservaron 10.000 unidades en apenas 19 horas.
Se trata de pedidos concretos (denominadas "órdenes bloqueadas") por lo que los clientes pagaron una reserva de alrededor de US$500 no reembolsable.
FAW-Volkswagen hace más de tres décadas que trabajan conjuntamente, pero en particular Jetta es una submarca fundada en 2019, y que anteriormente se centraba en la producción de modelos con motores a combustión para el mercado chino.
Sin embargo, la estrategia de Jetta -que no debe confundirse con el sedán homónimo de Volkswagen con el que se vende el Vento en distintos países- experimentó dos cambios importantes en 2026: inició su transición al sector de los vehículos eléctricos y se expandió a mercados internacionales (principalmente en Asia Central).

En ese marca, el M6 es el primer modelo 100% eléctrico de producción que lleva este logo y cuyo diseño fue realizado por un equipo chino-alemán y adopta el lenguaje "estética de bambú".
Moderno pero a la vez sobrio (y muy similar a cualquiera de sus rivales), es un clásico tri-cuerpo del segmento C que mide 4.80 m de largo y tiene una distancia entre ejes de 2.82 m.


Está disponible en tres niveles de equipamiento, ofreciendo dos opciones de autonomía (377 km o 450 km, ciclo WLTP) y dos configuraciones de motor (152 o 195 hp y 230 o 260 Nm, respectivamente).
Cuenta con un motor delantero, la variante más potente hace el 0 a 100 km/h en 6,8 segundos, mientras que el modelo básico completa la aceleración en 8,3 segundos.
Equipado con una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) de 42,9 kWh, ofrece un consumo mínimo de 10,5 kWh/100 km y admite carga rápida, capaz de recargar del 30% al 80% en 25 minutos.
Incluye de serie una pantalla multimedia de 15,6", instrumental digital de 8,88", ADAS, asistente de estacionamiento automático y sistema de cámaras con visión periférica con chasis transparente.

Según la versión le suma techo solar panorámico, asientos eléctricos calefaccionados, ventilados y con función masaje, y el sistema de conducción asistida L2 con Navigate On Autopilot (NOA) para rutas urbanas y autopistas.
Un detalle es que las butacas se reclinan totalmente hasta hacerse cama, algo que se ve cada vez más en la industria.

Los precios van desde los mencionados US$ 11.900 hasta los US$ 14.900, algo que fue muy bien recibido por los clientes chinos que lo encontraron casi US$ 6.000 por debajo de algunos de sus competidores directos.
Este suceso hace pensar que el modelo de producción de VW en China puede replicarse más allá de Asia y extenderse a mercados emergentes sin restricciones arancelarias, ávidos de recibir vehículos de nuevas energías, con buen equipamiento y tecnología, y a precios accesibles.
