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Lionel Messi en Inter Miami: su rol, las razones para seguir y cómo imaginan su futuro

Tras despedirse de la selección, el argentino vuelve a enfocarse en su club; desde la práctica en Miami, las señales de su nueva etapa y la mirada de Kily González sobre su presente y su motivación

Sabado, 10 de Octubre de 2026
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MIAMI.– ¿Cómo empieza el final de una carrera? A veces, con una escena bastante parecida a las de siempre. Lionel Messi sonríe, se acerca a Rodrigo De Paul y a Luis Suárez, comparte momentos con Casemiro, con quien muestra cada vez mayor afinidad. Este viernes, en la primera práctica abierta a la prensa después de su despedida de la selección argentina, se lo ve distendido. La camiseta cambió, el calendario también. La pelota sigue ahí.

Este sábado, cuando Inter Miami reciba a DC United en el Nu Stadium, comenzará a jugarse el tramo de su carrera concentrado exclusivamente en su club. El cierre de la historia con la Argentina dejó un horizonte más acotado, aunque todavía amplio: tiene contrato hasta el final de la temporada 2028. Entre esta mañana de entrenamiento y aquella fecha quedan partidos, objetivos y una pregunta que ningún documento puede responder por completo: ¿cuánto tiempo querrá seguir?.

Leo está cómodo entre compañeros con los que comparte algo más que el trabajo. De Paul y Suárez forman parte de su círculo más cercano; Casemiro se incorpora a esa familiaridad que se percibe durante la sesión. Después de la emoción del Monumental, le toca volver a una rutina conocida. Entrenarse, preparar otro encuentro, intentar ganar. ¿Qué queda por conquistar cuando ya se ganó tanto? Quizás, para Messi, alcance con que haya un próximo partido.

A Kily González, su entrenador, LA NACION le preguntó cómo encontró al capitán en estas primeras semanas de trabajo juntos y cómo lo imagina en cuanto a sus ganas y motivación para los próximos años. “Leo es una persona que cada día nos transmite tener que estar al 100 en todo sentido, es un competidor nato. Lo ves en cada entrenamiento y no se puede creer, tiene 39 años y se desafía continuamente”.

La exigencia que contagia

El DT describe una influencia que alcanza a todos los que trabajan alrededor del argentino. “Eso está buenísimo para todos, no solamente para sus compañeros, sino para el staff, para el club. Él te obliga a ser mejor cada día. Entonces, desde ahí es un ejemplo, se lo va a extrañar en la selección porque ha dejado un legado y acá también lo está dejando, desde que llegó el club cambió”, afirma.

En esa descripción aparece el rol que Messi tiene hoy: su presencia fija una exigencia. La edad, los títulos y el lugar que ocupa en la historia podrían darle argumentos para aflojar. El Kily encuentra lo contrario. Su lectura termina con una observación que enlaza el fútbol y el estado de ánimo: “Está feliz, está contento, lo veo disfrutar y eso es lo que me pone muy feliz a mí también”.

Es una respuesta sobre el presente, no una garantía de continuidad hasta 2028. Pero sirve para entender desde dónde empieza esta etapa. El entrenador ve a un jugador que disfruta y que se desafía; el club necesita acompañar esa voluntad con un equipo capaz de competir. Desde que llegó en 2023, Messi trabajó con Gerardo Martino, Javier Mascherano y Guillermo Hoyos. Ahora le toca construir otra relación con Kily González, en una organización que también cambió a su alrededor.

La transformación tiene una expresión contundente en sus números: 102 goles y 58 asistencias en 117 partidos. Antes de su llegada no había trofeos en las vitrinas; con él, el conjunto del sur de Florida pasó a ser uno de los grandes protagonistas de la MLS y a sumar cinco conquistas: MLS Cup, Leagues Cup, Supporters’ Shield, Conferencia Este -aunque no se considera oficial- y Campeones Cup. Su influencia también atrae público, futbolistas y acuerdos comerciales. “Messi es único, es increíble y es una maravilla tenerlo en el club”, dijo recientemente a este medio Íñigo Aznar, nuevo Chief Revenue Officer de la institución.

Un contrato y las ganas de recorrerlo

Messi ya había explicado cómo se imaginaba en Miami cuando aceptó extender su vínculo. “Es una alegría seguir acá y continuar con este proyecto que, además de ser un sueño, es una realidad hermosa: jugar en este estadio, en Miami Freedom Park. Desde que llegué a Miami soy muy feliz, así que estoy realmente contento de continuar”, expresó el 23 de octubre del año pasado, al anunciarse oficialmente la renovación.

Casi un año después, esa decisión entra en otra etapa. Sin los compromisos de la selección, habrá más espacio para entrenarse con su equipo, recuperarse y estar en casa. El efecto de ese cambio deberá verse con el tiempo. La felicidad que expresó entonces y que ahora describe su entrenador es un punto de partida; sostenerla durante las próximas temporadas será parte del desafío.

Eduardo Biscayart, periodista de extensa trayectoria, hoy en ESPN Deportes y como conductor del ciclo Qué pasa Inter Miami, lo imagina buscando nuevas metas dentro de un escenario conocido. “Por lo que hemos percibido de él a lo largo de estos casi 22 años en el foco mediático, Messi es una persona (y un futbolista) que vive poniéndose retos; intentando alcanzar objetivos. Creo que eso es lo que seguirá buscando en Inter Miami y en la MLS”.

Su análisis distingue el paso del tiempo de una pérdida de identidad futbolística. “Messi sigue jugando de lo mismo. Arranca las jugadas en el mismo sector del campo, influye en la construcción y en la definición, y su mente no ha decaído en absoluto”, sostiene. Habrá que administrar esfuerzos y encontrar soluciones para las facultades que cambian, pero la capacidad de leer una jugada sigue siendo una herramienta central.

Para acompañarlo, Don Bisca pone una condición que excede cualquier incorporación: “Todo lo que se le puede dar a un deportista de este calibre: las mejores armas, en todos los sentidos. Armonía en el club, en el plantel y con el cuerpo técnico”. Y expresa su interpretación sobre el horizonte contractual: “Yo creo que Leo está comprometido a terminar su contrato vigente, salvo que su ánimo esté muy desgastado”.

Los amigos, la familia y otro partido

En la práctica del viernes, esos vínculos tienen nombres propios. Suárez y De Paul están cerca; con Casemiro se percibe una afinidad creciente. La posibilidad de seguir compartiendo el día a día con personas de confianza forma parte del entorno que puede sostener el disfrute del capitán.

La negociación para extender por un año más el contrato del uruguayo, que vence al terminar esta temporada, está avanzada. El desgaste físico se hace sentir, aunque su aporte sigue siendo importante: con 13 goles, es el segundo anotador del equipo, detrás de Messi, y casi duplica los siete de Germán Berterame, uno de los jugadores designados del plantel. Su continuidad prolongaría una sociedad deportiva y una amistad que acompañó a Leo desde Barcelona.

Fuera del primer equipo, el fútbol vuelve a reunirlo con su familia. Sus hijos juegan en la academia del club y es habitual verlo asistir a sus partidos. Allí le toca mirar desde afuera. Es una de las escenas que ayudan a explicar su arraigo: la institución en la que compite también forma parte de la vida cotidiana de su casa. ¿Y cuánto les faltaría para una hipotética primera división? Thiago está a semanas de cumplir 14, Mateo cumplió 10 el 11 de septiembre pasado y Ciro tiene 8.

Desde la tribuna, Walter, uno de los hinchas más reconocidos del equipo y fundador de Vice City 1896 —una de las facciones de la hinchada—, proyecta ese vínculo más allá del retiro: “No tengo dudas de que Messi va a seguir transformando el fútbol en Estados Unidos incluso después de retirarse”.

Esa conexión también la vive Rodolfo Soulés, conocido como el Chamo, desde un lugar privilegiado: es la voz oficial del estadio, el encargado de presentar al argentino y gritar cada uno de sus goles. Entre la admiración del hincha y la cercanía de quien lo observa partido tras partido, encuentra señales de una historia que todavía tiene capítulos por delante. “A Leo yo lo veo extremadamente comprometido con el proyecto, con el equipo. Te das cuenta en la manera como no da un balón por perdido, como siempre quiere ganar, como se fastidia cuando el equipo capaz no está encontrando el funcionamiento necesario”, cuenta a LA NACION.

La expectativa del Chamo es más sencilla que cualquier proyección institucional: “Si por mí fuera, yo lo anunciaría toda la vida”. Antes de trabajar en Inter Miami, lo seguía con el Barcelona y en los Mundiales. Ahora participa de una rutina que todavía vive con asombro: “Tener la fortuna de poder presentarlo en el estadio, poder gritar sus goles, será siempre de mis mayores placeres y una de las oportunidades más impresionantes que ciertamente a mí me cambió la vida”.

Este sábado volverá a anunciarlo, desde las 20.30 de la Argentina. DC United será el primer rival de esa etapa que empieza después de la despedida albiceleste. El final de una carrera enorme puede estar en el horizonte sin ocupar todavía cada pensamiento. En la mañana de Miami hay sonrisas, amigos y un entrenador que lo ve disfrutar. Para pensar en 2028, Messi tiene antes una tarea conocida: jugar el próximo partido.