Con varias bajas por lesión, Juan Román Riquelme analiza nombres conocidos y aparece una alternativa con pasado en la Selección Argentina.
Boca continúa activo en el mercado de pases y, lejos de conformarse con las incorporaciones ya cerradas, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme volvió a poner el foco en la ofensiva. Tras las llegadas de Santiago Ascacibar y Ángel Romero, el Xeneize ahora apunta a sumar un centrodelantero de jerarquía, una necesidad que se volvió urgente por la seguidilla de lesiones que afectan al plantel.
Edinson Cavani, Miguel Merentiel y Milton Giménez atraviesan distintos problemas físicos, una situación que dejó al cuerpo técnico con pocas variantes para el puesto de nueve. En ese contexto, en las últimas horas comenzaron a circular dos nombres que despertaron expectativas en el mundo Boca: uno ya conocido y reiteradamente vinculado al club, y otro que representa una opción más resonante por su trayectoria reciente.
Consultado puntualmente sobre la chance de jugar en Boca, el propio Ávila fue cauto y evitó involucrarse directamente en negociaciones. "Eso es cosa de la directiva y de mi agente. Yo me tengo que ocupar en hacer bien mi trabajo, porque si yo ahora me ocupo en hacer negociaciones, en hablar si me voy o me quedo, entonces estoy descuidando mi trabajo. Y mi trabajo es jugar al fútbol. Lo que pase extradeportivo, eso ya es cosa del representante y de la directiva de aquí", expresó el atacante.
Su nombre también había sonado en River, lo que podría abrir una disputa fuerte entre los dos grandes del fútbol argentino. La idea de la dirigencia es clara: incorporar un nueve que eleve el nivel del ataque y ofrezca soluciones inmediatas. Aunque el hermetismo es total, la aparición del nombre del Tucu dejó en evidencia que Boca está dispuesto a dar un golpe fuerte si las condiciones se alinean. En ese escenario, el mercado todavía promete más movimientos en La Boca.