Aunque son operaciones son complejas, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister aparecen en la agenda del club español como objetivos de jerarquía para reforzar el mediocampo.
El Real Madrid ya empieza a proyectar el futuro más allá del próximo Mundial 2026 y, en ese proceso, el fútbol argentino vuelve a ocupar un lugar central en la planificación deportiva. En las oficinas de Valdebebas, el nombre de dos campeones del mundo aparece subrayado con especial atención: Enzo Fernández y Alexis Mac Allister.
Ambos integran una "lista de deseos" elaborada por la secretaría técnica con la intención de encontrar nuevos líderes para el mediocampo, una zona que atraviesa un inevitable proceso de renovación tras la salida o el ocaso de figuras históricas. Con la despedida de referentes como Toni Kroos y el final de ciclo de Luka Modric cada vez más cercano, el club entiende que debe anticiparse y buscar futbolistas capaces de sostener el peso del juego durante la próxima década.
Según información publicada en España, el seguimiento sobre los argentinos no es nuevo y se viene realizando desde hace varios mercados, incluso antes de que ambos alcanzaran su consagración definitiva con la selección. La estrategia responde a una necesidad concreta.
Sin embargo, el gran obstáculo aparece en el plano económico: Enzo Fernández cuenta con una cláusula de salida cercana a los 250 millones de euros, mientras que en Inglaterra aseguran que Liverpool no escucharía ofertas por Mac Allister inferiores a los 100 millones. Por ese motivo, desde el diario AS calificaron las operaciones como "prohibitivas", un término que resume el desafío financiero que implicaría avanzar por cualquiera de los dos argentinos.
Más allá de los nombres, el Real Madrid también sigue de cerca a otros mediocampistas europeos y jóvenes promesas, pero la presencia de Enzo y Mac Allister en la lista refleja una idea clara: apostar por futbolistas probados en la élite, campeones del mundo y con personalidad para liderar. La decisión final quedará supeditada al contexto post Mundial y a las posibilidades reales del mercado, aunque en Madrid saben que, si se da el golpe, tendrá sello argentino.