El delantero, figura en el último cruce y protagonista del conflicto del mercado, se reencontrará con la Academia en un partido decisivo para el Millonario.
El enfrentamiento entre Racing y River por los octavos de final del Torneo Clausura 2025 no solo será determinante para el futuro inmediato del equipo de Marcelo Gallardo, sino que estará atravesado por una fuerte carga emocional. El partido, que se disputará este lunes a las 19:15 en el Cilindro de Avellaneda, traerá de vuelta a varios viejos conocidos de la Academia, pero ninguna presencia será tan sensible como la de Maximiliano Salas, quien regresa a la que fue su casa llevando ahora la camiseta del Millonario.
La tensión en torno al delantero no es nueva. Su salida de la Academia todavía duele en la institución y entre los hinchas. Su decisión de ejecutar la cláusula de rescisión para marcharse al Millonario generó una herida profunda, reavivada por las palabras de Gustavo Costas, quien señaló que aquel episodio marcó el inicio del declive en el sueño de pelear una clasificación a la Copa Libertadores.
Allí fue acusado de traidor, señalado desde las tribunas y convertido en el centro del morbo por tener que definir una llave contra su exequipo. A pesar del contexto, respondió con profesionalismo: no celebró el gol decisivo con el que River eliminó a Racing y mantuvo un comportamiento respetuoso con sus antiguos compañeros. Ese gesto, sin embargo, no alcanzó para calmar una relación que parece ya quebrada.