Mendoza, de de

Argentina Ahora

Alemania y Francia ofrecen financiar el 100% de la compra de tres submarinos para la Armada Argentina

Las propuestas corresponden a los modelos Tipo 209NG, de la alemana TKMS, y Scorpène, de la francesa Naval Group. La decisión final quedará en manos del Gobierno, que deberá evaluar las condiciones financieras y los intereses estratégicos de cada alternativa.

Sabado, 10 de Octubre de 2026
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La recuperación de la capacidad submarina de la Armada Argentina sumó un nuevo capítulo: Alemania y Francia ofrecieron financiar el 100% de la operación para adquirir tres submarinos de ataque de propulsión convencional. Las dos propuestas en evaluación cuentan con el respaldo de sus respectivos gobiernos, según confirmó el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el almirante Marcelo Della Nogare, durante una exposición en el Rotary Club de Buenos Aires.

La competencia enfrenta a dos fabricantes europeos. Por un lado, la alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) ofrece unidades de la clase Tipo 209NG; por el otro, la francesa Naval Group propone submarinos de la familia Scorpène. Aunque ambas alternativas cuentan con respaldo financiero, la definición todavía no está tomada y dependerá de una evaluación que excede las características técnicas de las embarcaciones.

El financiamiento constituye uno de los puntos centrales de la negociación. Sin embargo, que los gobiernos europeos estén dispuestos a respaldar la totalidad de la operación no significa que vayan a entregar los submarinos sin costo: las condiciones de crédito, los plazos de pago y las garantías serán determinantes para establecer el alcance real de cada oferta.

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Dos modelos y una decisión estratégica

La propuesta alemana contempla el Tipo 209NG, una evolución de la familia de submarinos convencionales desarrollada por TKMS. La alternativa francesa corresponde a la clase Scorpène, fabricada por Naval Group y utilizada por distintas armadas, entre ellas la de Brasil.

Según lo expuesto por Della Nogare, la Armada ya realizó evaluaciones técnicas y operativas de las opciones. El jefe militar evitó anticipar cuál reúne las preferencias de la fuerza y remarcó que la decisión también involucra variables políticas, económicas y estratégicas. Los informes fueron elevados al Poder Ejecutivo, que deberá definir qué propuesta se ajusta a las necesidades y posibilidades del país.

La elección no se limita a comparar las prestaciones de los submarinos. También supone establecer una relación de largo plazo con el país proveedor y con el fabricante, con consecuencias para el mantenimiento, la formación de las tripulaciones, la provisión de repuestos y la eventual incorporación de tecnología.

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El presupuesto y la recuperación de la capacidad submarina

La compra de las tres unidades ya aparece contemplada en el proyecto de Presupuesto 2027, que habilita al Poder Ejecutivo a negociar operaciones de crédito público por hasta US$ 2.300 millones para ese objetivo. La autorización presupuestaria representa un paso para avanzar en la adquisición, pero no equivale a la firma de un contrato ni define por sí misma qué proveedor será elegido.

La necesidad de recuperar esta capacidad se profundizó tras el hundimiento del ARA San Juan, ocurrido en noviembre de 2017, que provocó la muerte de sus 44 tripulantes. Desde entonces, la Armada perdió su capacidad operativa submarina y busca incorporar nuevas unidades para volver a desarrollar ese tipo de operaciones.

Los submarinos permiten realizar tareas de vigilancia, reconocimiento y disuasión, en particular en los espacios marítimos del Atlántico Sur. Para la Argentina, cuya costa se extiende a lo largo de miles de kilómetros y que tiene intereses vinculados con sus recursos marítimos, recuperar esa capacidad forma parte de un proceso más amplio de reequipamiento naval.

Con dos propuestas en carrera y el respaldo financiero anunciado por Berlín y París, el siguiente paso será político: el Gobierno deberá elegir entre las ofertas y definir las condiciones concretas de una operación que puede comprometer recursos públicos durante años.